La Ley de Privacidad de 1988 sirve como el marco principal para la protección de los datos en Australia. Regula cómo las agencias y las organizaciones del sector privado recopilan, utilizan y divulgan información personal. La ley exige la adhesión a los 13 Principios de Privacidad Australianos (APPs), que establecen el estándar para el manejo ético de datos. La organización debe garantizar que los datos personales sean precisos, seguros y que se usen solo para su propósito previsto.
