Las amenazas externas deben irrumpir en tu red, pero los internos—empleados, contratistas y proveedores—ya tienen credenciales y acceso legítimos. Las herramientas de seguridad tradicionales no pueden distinguir fácilmente entre un ingeniero de software que realiza un trabajo normal y un empleado que se va descargando silenciosamente código fuente propietario. Gestionar esto requiere ir más allá de los permisos de acceso simples para analizar el contexto de intención y comportamiento en tiempo real.
