La Unión Europea estableció la Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) para mitigar los riesgos sistémicos dentro del sector financiero. Esta regulación exige que las entidades financieras mantengan altos estándares de seguridad, confidencialidad e integridad para todos los Datos. Obliga a un cambio de la simple solvencia financiera a una cultura de aprendizaje continuo y evolución técnica. La organización debe demostrar su capacidad para resistir, responder y recuperarse de todo tipo de interrupciones en la tecnología de la información y la comunicación.
