La adopción de la IA ha alcanzado el 73% de las empresas en 2026, mientras que la gobernanza de seguridad en tiempo real apenas empieza a emerger con un 7%. Esta brecha refleja el ritmo de la innovación en IA y la necesidad de que las arquitecturas de seguridad evolucionen junto a ella.
Las pilas de seguridad originalmente diseñadas para sistemas impulsados por humanos deben adaptarse a entornos donde agentes autónomos pueden modificar registros y activar código mediante APIs. Cerrar esta brecha será clave para asegurar la próxima generación de sistemas impulsados por IA.
Basado en una encuesta a 1.253 profesionales de ciberseguridad, este Informe explora sus preocupaciones y desafíos, así como sus estrategias para la visibilidad, la protección de datos y las mejores formas de mantener bajo control a esos agentes autónomos.
