El marco de NIST CSF 2.0 se centra en seis funciones principales: gobernar, identificar, proteger, detectar, responder y recuperar para establecer objetivos estratégicos que mitiguen las amenazas cibernéticas. Al utilizar perfiles y niveles organizativos, el marco ayuda a las empresas a definir la brecha entre las capacidades actuales y los objetivos aspiracionales, pasando de procesos reactivos a una cultura adaptativa y consciente del riesgo. Esta estructura flexible sustituye a listas de control rígidas, permitiendo a la organización adaptar su estrategia de seguridad a su tamaño, sector y tolerancia al riesgo.
